lunes, febrero 24, 2020
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Spider-Man pintado de melancolía

El azul es un color que en algunos idiomas refiere a la melancolía y sobre este sentimiento se estructura la historia que tuvo a Jeph Loeb en el guión y a Tim Sale en el dibujo, rindiendo tributo a la edad de oro de este asombroso superheroe. 

La historia arranca con Peter Parker recordando en el día de San Valentín a quien fue su primer amor, Gwen Stacy. En el puente de Washington, donde cayó su rubia compañera deja una rosa en un ritual que hasta ese momento había quedado en su vida privada. Luego comienza a contar la historia de cómo casi termina haciendo todo lo posible para que no se terminaran enamorando, empezando el camino con una lucha con el Duende Verde que terminó con este internado con pérdida de memoria, logrando salvarse de que se difundiera su identidad que había descubierto su enemigo. Peter a lo largo de la obra va narrando anécdotas y recuerdos que compartió con Gwen Stacy, dejándolas grabadas en una cinta en el ático de su casa. Viaja a los años en donde salía a la calle a vivir sus primeras aventuras como Spider-Man, mientras comenzaba a armar sus vínculos con sus compañeros de cursada. En esta historia se despliega una buena parte de sus enemigos, reviviendo enfrentamientos clásicos con el Lagarto, Rhino, el Buitre y Kraven, mientras el joven héroe alterna salidas y chamuyo con Mary Jane y Gwen Stacy. A lo largo del cómic vemos cómo evolucionan estas relaciones, cómo se concreta su lazo con su rubia compañera y finalmente cómo la recuerda y extraña no sólo él sino también  Mary Jane.

En “Spider-Man: Azul” hay una dualidad constante que se encuentra no sólo en una narración anclada en un presente desde el cual recuerda y va retomando cada una de las anécdotas de sus años al lado de Gwen, sino también en cómo ella y Mary Jane fueron importantes en su desarrollo en cada etapa. La nostalgia y melancolía es un ejercicio que usa Peter en el marco de un ritual que le sirve para recargarse, para perdonarse y para seguir adelante. La muerte de su primera novia le marcó para siempre, en sus procedimientos, en su conocimiento de lo que puede llegar a perder en este trabajo. Para curar esas heridas la labor de Mary Jane fue más que importante como contención, tomando la posta que fue guiando al héroe en sus futuras aventuras.  

En cuanto al dibujo hay que remarcar el trabajo de Tim Sale, adaptando todos los aspectos de Spider-Man de su etapa dorada, con un gran talento para realizar un muy buen catálogo de sus enemigos, desplegando además una paleta de colores que alterna entre los homenajes a los primeros años de este cómic con los tonos fríos y melancólicos que marcan el concepto de la obra. En paralelo hay que sumar también el guión de Jeph Loeb, quien actualiza problemáticas de este personaje y sus arcos a públicos que probablemente desde esta historia se hayan introducido a una gama de tramas con las que no habían tenido contacto anteriormente, siendo una buena puerta de entrada a este universo. 

En síntesis, en “Spider-Man: Azul”, nos encontramos con una carta de amor de 160 páginas, en donde se observan enfrentamientos con viejos villanos, homenajeando esa etapa, esa edad dorada del personaje, sus comienzos, en donde además vemos cómo se fue desarrollando el entusiasmo, las dudas, el enamoramiento, la confianza y finalmente la entrega al placer que terminó originando una de las historias de amor más fuertes de los cómics en esa época. Esta nostalgia a la que se sumerge Peter es un viaje al momento de su refundación, en el que toma conciencia sobre sus métodos y procedimientos y en cómo aún aplicando su poder con la responsabilidad que le remarcó su tío las cosas no siempre salen bien, pudiendo perder a una de las personas más importantes de su vida.  

Spider-Man siempre fue el más humano de todos los superheroes, siempre fue el personaje con el cual más nos sentimos identificado, por fuera de la picadura de la araña, y en esos golpes al corazón que definen los momentos en donde tiemblan las piernas para volver a levantarse es en donde reside otra de los momentos donde más de algún lector o lectora habrá encontrado algún paralelismo en su vida y se habrá levantado junto a él o habrá sumado las fuerzas necesarias para hacerlo.

Fecha de Publicación: 2002 – 2003
Escritor: Jeph Loeb
Dibujante: Tim Sale
Colorista: Steve Buccellato

Luis Pelaez
Periodista, estudiante de sociología, CM y diseñador web. Fanático de Green Lantern, prefiero Dc sobre Marvel. Hincha de Vélez, casi juego con Del Potro @fortinducto
https://elpastoesparalasvacas.wordpress.com/