martes, junio 25, 2019
Home > Entrevistas > Beatriz Busaniche: “Perder derechos es perder seguridad y perder la intimidad es una forma de perder un derecho”

Beatriz Busaniche: “Perder derechos es perder seguridad y perder la intimidad es una forma de perder un derecho”

A pocos días del anuncio del Vice Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Diego Santilli, sobre el programa que pondrá en funcionamiento el reconocimiento facial en las Cámaras de la Ciudad para encontrar a personas con problemas con la justicia, hablamos con una experta en el tema como lo es Beatriz Busaniche, presidenta de la fundación Vía Libre y especialista en la temática relacionada a los derechos en el mundo digital.

Sin una fecha confirmada, se espera que para fin de abril se ponga en funcionamiento un sistema de control facial para identificar personas evadidas de la justicia en el espacio público, sobre este tema nos cuenta Beatríz que “este tipo de tecnologías están en avance permanente, en boga últimamente, se han hecho pruebas en varios lugares. La policía británica quiso poner en práctica en Londres y fue rechazado por la sociedad civil por considerarlo autoritario y en la prueba piloto no lograron detener a ninguna persona. Lo que demuestra que además de ser abusivo para los derechos de la ciudadanía son inútiles para los objetivos que se plantea. También se planteó esta tecnología para los partidos de la UEFA y fracasó en algunos casos hasta con un 90% de error”.

Siguiendo con los ejemplos internacionales comenta una de las experiencias más restrictivas del mundo, como es el uso de esta tecnología que se aplica en China: “En ese país está atado a los créditos sociales, en donde en función de una serie de variables de la población china se les permite o no hacer determinadas cosas. En un artículo leí hace poco que se plantea que China es virtualmente una cárcel de espacio abierto, todos están vigilados continuamente. Los impactos que se generan es enorme. En principio y como aspectos generales, se reducen los espacios de intimidad y de acción libre de las personas, se montan bases de datos cuyo uso no sabemos cuál va a ser o quien va a tener a disposición o qué peligro puede haber a partir de esa base de datos”.

¿Cuál puede ser el mayor uso que se le puede dar a esta tecnología en nuestra ciudad? Para ella, “se apunta a controlar la protesta callejera, el uso del espacio público para la organización de colectivos, de activistas, quienes pueden ejercer el derecho a la protesta. En la práctica lo que puede pasar es que vos te parezcas en algunos rasgos fisonómicos a un delincuente buscado y caigas en el sistema y seas uno de los tantos falos positivos y te comas un garrón”.

Otro ejemplo se puede ver en la Cámara de representantes de Estados Unidos: “La ACLU (American Civil Liberties Union), una especie de CELS de acá, hizo una piloto con el programa de reconocimiento facial de la firma Amazon y lo aplicaron a los legisladores norteamericanos. De todos, 38 arrojaron perfil de criminales. Un dato interesante es que de esos falsos positivos, solo 5 eran blancos, el resto eran todos negros. Tienen un sesgo racial, son prejuicios implementados en software, los datos ya vienen con ese sesgo. Hay que entender que las tecnologías son construcciones humanas. No es ni neutral ni es infalible“.

Con respecto a la vigilancia, considera que hubo un cambio de paradigma: “La inteligencia y la vigilancia en la vía pública era uno a uno, vos te convertías en un target de vigilancia por alguna razón y a partir de ahí te empezaban a vigilar. Hoy por hoy cambió esa doctrina. Se investiga a todos por las dudas. Mañana vos apareces involucrado en alguna causa, sos testigo por un caso de corrupción o pasa algo para que pongan el ojo sobre vos, van para atras y saben todo, si tenes hijos, cuantos, a qué escuela van, quienes son tus amigos. Tienen mucha información para construir un perfil. La doctrina de la vigilancia ha cambiado de la clásica del siglo xx. Nos dejan en una posición desprotegida a los ciudadanos”.

En la discusión sobre la seguridad también se da lugar a cómo se puede proteger la privacidad. Al respecto comenta: “Se pone en dicotomía la privacidad con la seguridad. Vas a perder privacidad pero vas a ganar seguridad. Como son las cámaras en el espacio público. Lo cierto es que la seguridad en ese sentido no tiene una definición clara, no te dicen qué tipo de seguridad vas a ganar. Para mi la seguridad es la garantía de derechos, la garantía de la integridad física, de la libertad, cosas que estan relacionadas a que no pierdas tus derechos. Nunca te pueden dar una pseudo seguridad a cambio de perder derechos. Perder derechos es perder seguridad, perder la intimidad es una forma de perder un derecho y eso es una pérdida de seguridad. Cuando estás expuesto sos una persona más extorsionable. La pérdida de la privacidad es una pérdida de seguridad, estamos más inseguros cuando perdemos privacidad. Lamentablemente la sociedad cae en esta discusión”.

La modificación en el artículo 13 de la legislación europea que repercutirá en los contenidos en Internet

El 27 de marzo se aprobó en el parlamento europeo la modificación de los artículos 11 y 13 de la regulación del copyright. Esta nueva legislación terminará afectando gravemente a los contenidos que circulan por internet: “La Unión Europea se dio un tiro en el pie, van a barrer con el ecosistema de internet en Europa, pensando que estan atacando a los gigantes de EEUU. El famoso artículo 13 es un artículo que establece que las plataformas van a tener que arbitrar con todos los medios de su alcance para controlar los materiales que suben los usuarios a internet. Van a tener que desarrollar sistemas que son los que se llaman robots de copyrights que se van a ocupar en identificar los contenidos que suban las personas a YouTube por ejemplo y si algo de ese contenido tiene materiales con derechos de terceros va a impedir que sea publicado. El triunfo de la vieja industria del entretenimiento norteamericana sobre los creadores y en especial los youtubers. Los afectan directamente en sus canales de clases de música, lecturas de libros, análisis de series, contenidos que dialogan con la cultura mainstream”. Además agrega: “El problema además es que no van a diferenciar los usos justos como parodias que están protegidas por la libertad de expresión. La tecnología no tiene los matices de la interpretación legal que puede tener un humano. Son máquinas de censura”

Por último, nuestra región y nuestro país no está al margen de esta discusión: “En la región ya hay mucho trabajo diciendo que si se aprobó allá acá hay que hacer lo mismo. Ya hay trabajo en el congreso con legisladores predispuestos a firmar esas leyes”.

Escuchá la entrevista completa en nuestro canal de Ivoox (desactivá el ad blocks) o en nuestro recorte de Radiocut

Luis Pelaez
Periodista, estudiante de sociología, CM y diseñador web. Fanático de Green Lantern, prefiero Dc sobre Marvel. Hincha de Vélez, casi juego con Del Potro @fortinducto
https://elpastoesparalasvacas.wordpress.com/