jueves, diciembre 3, 2020
Home > Cine y Series > Clases de Merli: Segunda temporada

Clases de Merli: Segunda temporada

Nueva entrega sobre las clase de Merlí. En esta ocasión repasamos los diálogos de su segunda temporada
-Recordemos cómo empezó la Filosofía. ¿Alguien se acuerda?
– Los Presocráticos
-¡Bien! Los presocráticos, los que van antes de Sócrates: Tales de Mileto, Heráclito, Anaximandre… Todos ellos se preguntaban qué era el elemento principal que hace que las cosas sean como son. ¿Cuál era ese elemento?. El “Arkhé”. El principio de todo lo que nos rodea. Según Tales, el “Arkhé” era el agua. Según Heráclito, el fuego. ¿Para ustedes qué es el elemento principal?
-Los presocráticos fueron los primeros en cuestionar que los rayos y los truenos fueran consecuencia de que Zeus estaba molesto. Ellos veían la naturaleza como un elemento vivo, eterno y con una fuerza generadora continua. Lo que observaban los presocráticos era la “Physis”, la n aturaleza entendida como una fuente de crecimiento y cambio. Heráclito decía: “No se bañarán dos veces en el mismo río”. Todo está en constante movimiento. Todo fluye. ¿Alguien recuerda el “Arkhé” según Heráclito?
– El fuego. 
Interrumpe Pol.
– Qué destacarían como el más importante de los presocráticos? 
-Ellos fueron los primeros en observar la naturaleza y cada uno decía lo que le salía de la cabeza. Si fueron los primeros en observar, quizás lo importante no eran las respuestas que daban, sino las preguntas que se hacían. 
-A ver Peripatéticos, hacerse preguntas era lo que hacían los presocráticos. Y esto es lo que yo quiero que hagan desde que llegué aquí, que duden, que cuestionen, que luchen contra el interes que tiene el poder por ideotizarlos. Tienen que estar atentos a lo que puede pasar, porque, chicos, estamos gobernados por una pandilla de ineptos, incultos y sociópatas con poder. Y lo peor  de todo es que la gente les cree, demonios. No lo hagan por favor. Duden de todo lo que diga cualquier imbécil encorbatado detras de una tarima o una mesa de despacho. Haganse preguntas, como hacían los presocráticos. 
La finalidad de la vida es la felicidad
HOBBES
-¿NO quieren una enseñanza de calidad? ¿No quieren que profesores y alumnos rindan más y estén más preparados de cara al futuro? Si lo quieren realmente, que pongan un maldito aire acondicionado en las escuelas públicas! Pero no! El poder prefiere gastar dinero en aeropuertos fantasmas y vías de tren que no usará nadie! Y, si alguien me llama demagogo, le diré: la demagogia la inventaron ustedes, miserables, que convirtieron la enseñanza en una tortura medieval! Si tuvieran poder, qué cambiarían de este instituto?
– ¡Qué cambien las sillas por sofas!
– Yo quiero aprobar sin tener que hacer exámenes.
– Bien, Thomas Hobbes, filósofo del siglo XVII. Él diría que, si todos hiciéramos lo que queremos, este instituto sería un caos. Sería una guerra constante de todos contra todos. Según él, el hombre tiene esencialmente deseo de poder. El estado natural del hombre es una lucha violenta para imponer su voluntad por encima de los otros. Pero, al mismo tiempo, el hombre teme no sobrevivir. Por eso, Hobbes aconseja la instauración de un gobierno fuerte que de seguridad y evite la destrucción entre los individuos. Los hombres y las mujeres tenemos que llegar a un acuerdo y someter nuestros intereses a una autoridad que instaure un orden. Hobbes aconseja respetar la autoridad simplemente como una estrategia de supervivencia. Él apelaba a los impulsos egoístas, para hacer entender a la gente que obedecer un gobierno era lo que más les convenía. De este modo, se evitaba volver a aquel estado de guerra permanente en que el hombre es un lobo para el hombre. Hobbes afirma que el hombre es por naturaleza un ser egoísta, malvado, violento, insolidario, y capaz de hacer lo que sea para satisfacer sus deseos. 
– El hombre es un lobo para el hombre, es un ser egoísta por naturaleza. Por eso, según Hobbes, hay que evitar que los humanos acabemos en una guerra entre nosotros. Hace falta una autoridad, ya sea un rey, un presidente, el que sea. Nos guste o no. Sin la espada, las leyes no son nada más que palabras. 
– Si, pero, si el hombre es un lobo para el hombre, qué pasa si el presidente de turno que se supone que trabaja para nuestra seguridad se comporta como un lobo? 
– Nada
– Me ibas a poner un punto en el exámen!
– La teoría de Hobbes es criticable en este aspecto. 
– No, pero él presenta una sociedad muy ingeniosa y muy práctica, no? 
– Práctica? En qué sentido? 
– Porque parece que lo único que tiene que hacer la sociedad es cumplir unas leyes para evitar una guerra. 
– No, y yo iría más lejos. Qué libertad tienen los hombres en una comunidad donde la política se limita a garantizar la orden y la seguridad? 
– Yo creo que Pol tiene razón, no tenemos por qué aceptar el orden que se imponga desde el poder. 
-Dicen que la Coralina es antipática.. las cosas como son, cuando tengan trabajo, si es que encuentran, cómo creen que los tratarán sus jefes? Y más teniendo en cuenta que hoy en día cualquier inútil tiene un cargo de responsabilidad. Sólo hay que ver la política 
Lee también: Clases de Merlí parte l
ESTOICOS
– La filosofía estoica, representada, entre otros por Séneca, Epicteto. Marco Aurelio, duró un total de cinco siglos. Del siglo IVaC al II dC. Los estoicos creían que sólo puedes ser feliz si te dejas guiar por la razón y superas los deseos y los miedos. Todas las pasiones, bien lejos.
– Qué tipo de pasiones?
– Todas las que te puedas imaginar. El sexo también.
– Paso con los estoicos.
– Se trata de lograr un estado que ellos identifican con la “Apatheia”, la ausencia de la pasión. Un estado de armonía en que todo depende de uno mismo y podemos controlar nuestra voluntad. A menudo nos dejamos llevar por las pasiones. Y, claro, cuando las cosas no van como queremos nos queadmos frustrados, y nos enojamos por todo. El secreto sería estar dispuestos a renunciar a todo lo que más deseamos. Entonces, nos frustraríamos menos cuando las cosas no van como queremos. Nos tenemos que reconciliar con la imperfección de la existencia. PAra los estoicos, la clave es el dominio de uno mismo.
– Eso es imposible. Si te pasa algo, lo dices y ya está, no?
– Si, pero callar y reflexionar también está bien. Un ejercicio interesante para la reflexión y el autodominio de las pasiones sería agarrar una tina con agua caliente, meter los pies a remojar, mientras escuchas “las cuatro estaciones” de Vivaldi, por ejemplo.
– Merlí, el discurso del dominio de las pasiones suena a Iglesia, no?
– Si, tienes razón Pol. Más tarde, el cristianismo tomó algunos elementos del estoicismo. Pero, en el tema de la muerte, por ejemplo, es diferente. Un amigo de Séneca perdió un hijo. Y Séneca le escribió una carta donde le decía: Pero qué importancia tiene? por qué te preocupas? Es absurdo llorar por eso”.
– Qué directo..
– Según los estoicos, las peores experiencias son las que nos permiten encontrarnos a nosotros mismos. La adversidad es la mejor fuente de la virtud. Y es superando obstáculos como nos hacemos sabios.
– Cuando los estoicos pidieron que aceptemos las cosas como son, no nos pidieron que nos distanciemos del mundo. Ni nos quisieron convertir en individuos insensibles. 
– Nos dijeron que nos debemos conformar con lo que hay, y eso no es agradable.
– No decían eso. Decían que no debemos ser esclavos de nuestros deseos. Sólo así podremos soportar el sufrimiento. 
– Cierto, pero muchas de las cosas que nos pasan no las podemos controlar. No dependen de nosotros.
– Tienes razón. 
– Si, qué pasa cuando alguien tiene una enfermedad, por ejemplo?
– Si, es una mierda, pero ellos creen que el problema no está en la enfermedad en si misma, sino en la interpretación que se hace. Hoy mucha gente cree que las cosas que aparentemente son un obstáculo significan una oportuinidad para superar miedos e inseguridades. Aquel discurso tan antiguo, de todo se aprende, incluso de las malas experiencias. Eso es una estupidez, porque la gente no aprende ni a base de golpes.  
Kant
Hoy hablaremos de la mentira y qué tan útil puede ser en la vida cotidiana. 
– Uri, te hago una pregunta, imaginate que un hombre se esconde en tu casa huyendo de otro que lo quiere matar. Cuando llega el asesino, te pregunta si tienes escondido en tu casa a este hombre. ¿Le dices una mentira?
– SI, lo que sea por salvarlo.
– Kant decía que, incluso en estas circunstancias no se puede mentir. No se puede mentir ni siquiera cuando creemos que está justificado, y se pregunta: ¿es factible un orden moral en una sociedad que permite la mentira?
– Merli, esto está muy bien, pero hay veces que es necesario mentir, no?
– Si, es cierto. De hecho, los políticos lo hacen continuamente. Pero, si hicieran caso a Kant, creen que todo sería mejor?
– Es imposible no mentir, todos mentimos. Desde pequeños nos dicen, niña no digas mentiras. Pero después nos están diciendo que unos reyes vienen de oriente..
– Más cosas, hay parejas que sobreviven gracias a la mentira. Su ética mantiene que el acto moral tiene valor en sí mismo, no en sus consecuencias. Esto se resume en la fórmula Kantiana del Imperativo Categórico que dice: obra según aquella máxima que pueda ser una ley universal. Un ejemplo para entenderlo sería: “No quieras para los otros lo que no quieres para tí”. Kant creía que desde el punto de vista moral, no es viable un mundo donde la gente es salvada en función de si las personas son buenas o malas. 
– Merlí, tengo una pregunta, he estado pensando en eso del asesino, en si tenemos que decir la verdad o no cuadno alguien se esconde en nuestra casa,  y Kant decía que tenemos el deber moral de no mentir. ¿Y no es un deber moral más importante salvar la vida de una persona?
– Buena pregunta, pero, para Kant, la verdad está por encima de la integridad física de cualquier persona. Según él, si todos tenemos el derecho a mentir, difícilmente podríamos confiar en el otro. Y, si no hay ningún tipo de confianza, no se puede crear ninguna sociedad. 
– Algunos autores le reprochaban que no hay que mantener la verdad a cualquier precio. Qué piensan ustedes, cómo lo ven?
– Yo pienso que las mentiras son necesarias. Si no mintiéramos, estaríamos discutiendo cada dos por tres. Mentir es necesario. Al menos, evita algunos problemas, no?
– Los políticos, de no ser por las mentiras que dicen, no los votaría nadie. 
Hiparquía.
– Si los filósofos cínicos vienieran a un centro comercial, criticarían todo esto. Ahora Uri les mandará un mensaje por el grupo de WhatsApp. 
– Lo tenes, uri?
– Si
– Siglos IV y lll A.C. Escuela de los cínicos. Hiparquía de Maronea pertenecía a la escuela de los cínicos. Los filósofos que practicaban la autosuficiencia, hiparquía llevaba una vida alejada de los lujos. Creía que, para llegar a la felicidad, teníamos que deshacernos de todo lo que fuera superfluo. Desde la más absoluta austeridad, quería poner en evidencia la artificiosidad de nuestra vida. Pero a Hiparquía le costó llevar esa vida porque era mujer. Participaba de tertulias intelectuales, pero intentaban ridiculizarla. Muchos hombres no podían soportar que ella renegara del trabajo que supuestamente debía hacer como mujer, tejer. Y ella, en vez de tejer, dedicó su tiempo a la filosofía. 
No le importaba una mierda lo que pensaran de ella. Para ella, la felicidad no consistía en vivir de acuerdo con la opinión de la multitud. En la filosofía cínica, no hay diferencia entre la imagen que proyectamos y quiénes somos realmente. ¿Se han preguntado alguna vez cómo los ven a ustedes? 
– Es dificil mostrarte tal como eres, siempre escondemos algo. 
– Exacto, quizás dan una imagen que no corresponde con quienes son realmente. La mayoría de nosotros elegimos nuestro vestuario en relación a la imagen que queremos dar. Salimos de las tiendas llenos de ropa que conecta con el personaje que nos hemos creado. Hiparquía solo se vestía con cuatro trapos y tenía una ley muy simple, satisfacer sólo las necesidades más elementales. Y yo ahora les pregunto: ¿por qué demonios relacionamos la felicidad con el hecho de poseer cosas? 
– Mi madre, cuando está triste, va de compras. Se siente más feliz, dice. 
– Más feliz quizás, si, pero por poco rato. 
– La actividad de hoy consiste en hacer pegatinas por todo el centro comercial. Miren este cartel, asociamos la felicidad con ir de vacaciones a una playa con palmeras torcidas, arena blanca, agua transparente. Pero quizá estaría bien que advirtiéramos a los consumidores de una cosa (Pega un afiche que dice felicidad no incluida). 
-Los filósofos cínicos eran, como dice Bruno, unos provocadores. Diógenes de Sínope se masturbó en medio de la plaza. Además eran austeros, esa austeridad de Hiparquía está mucho de moda en la politica. Queda muy bien decir eso de “renunciamos a los autos oficiales”, “iremos al trabajo en metro”. Junto a Hiparquía, los del partido Podemos son ulujosos. 
-Ahora, todos los políticos quieren dar una imagen de transparencia.
– Pero, se puede hacer política con transparencia?
-Política es pura pose para la foto
– Si, mucha imagen y luego son todos unos corruptos. Todos!
Montaigne
– Estos peces creen que la realidad está dentro de los límites de la pecera. Su verdad es esta pecera, pero si los cambiamos de pecera, conocerían una nueva verdad. A los humanos nos pasa lo mismo. Creemos saber cuál es la verdad en cada momento, hasta que conocemos una nueva. Hasta el siglo XVI, por ejemplo, nadie discutía que la Tierra era el centro del Universo. Gracias a Copérnico, supimos que la Tierra gira alrededor del Sol, auqnue Gerard piense que gira alrededor suyo. 
– A veces me tira bromas, hay confianza
– ¿Quién se atrevería a definirme qué es la verdad?
– La verdad es lo que pasa en serio, no? lo que pasa en realidad.
– Para los griegos, la verdad es la “Aletheia”. Está escrito dentro de la pecera. “Aletheia”, aquello que se nos muestra tal como es. Otros definen la verdad como un desocultamiento. Montaigne, lo tienen escrito en el pizarrón, era un filósofo francés del siglo XVI que decía que la verdad es deseable, pero que no está al alcance de los hombres. ¿Por qué? Porque la verdad, para ser considerada como tal, tenemos que encontrarla fuera de toda contradicción. Por lo tanto, cuando nos referimos a la verdad, solo podemos definirla con su propia palabra, la verdad es la verdad. La verdad existe por sí misma. No depende del punto de vista de nadie. Si alguien dice: “Yo sé la verdad”, esto equivale a negarla. Si la verdad no es uan evidencia para todos, entonces no es verdad, sino opinión. 
– Creo que la verdad a veces es mejor no saberla. Si supiéramos las conversaciones que hay en los despachos de los políticos, qué? Volvería la guillotina.
– No, pero Iván iene razón. A veces, la verdad trae muchos problemas. Si no, mirá el caso de Wikileaks. O los papeles de Panamá. 
– Montaigne tenía muy clara una cosa, dificilmente nos desprenderemos de nuestras creencias si no somos capaces de examinarnos a nosotros mismos. Por eso, a los 38 años, se retiró a la biblioteca de su castillo, del cual nunca más salió hasta su muerte. Allí comprendió que muchas de las creencias que tenemos se pueden relativizar. Sólo hay que hacerse una pregunta. Y yo, ¿Qué sé?. Todo lo que me han inculcado hasta hoy, por qué deo pensar que es verdad? En nombre de la verdad se han construido muchas mentiras. El problema hoy es que no parece que haya más realidad que la que nos muestran en los medios de comunicación. Todo aquello que no aparece en la tele es como si no existiera. Por eso les pido que no miren las noticias. No lean ningún periódico. O, sino, leanlos todos. Como hace iván.
– Yo pienso que los diarios o la tele son pura política.
Detras de cada períodico y cadena de tele hay un partido político, y eso da náuseas. Pero, entonces, no podemos saber si un hecho es verídico porque depende de la opinión de quien te lo explica. 
– Solo Dios podría saber la verdad.
– Bravo, solo Dios, una visión externa a los acontecimientos y que lo dominará todo. 
– Lástima que no existe.
– Esa es tu opinión.
– Qué? Tenemos que hacerte caso como si supieras la verdad sobre Dios?
– No, precisamente, lo que les pido es que duden de todo. La filosofía nunca nos dirá qué es la verdad, pero nos ayudará a desenmascarar aquellas mentiras que nos venden como verdades. 
Lee también: Clases de Merlí Parte ll
Judith Butler, una de las grandes teóricas feministas del movimiento “queer”.
– Según su teoría, nuestro sexo, es decir, aquello que supuestamente nos define como hombres o mujeres, es solamente una construcción social. El hecho de ser un hombre o una mujer no se determina por nuestro nacimiento, sino que nos han enseñado a ser así. Hemos aprendido a ser hombres o mujeres en un contexto cultural y educativo que tiene como norma la heterosexualidad. Todo lo que salga de esa norma, es excluido. 
– Pero una cosa, ¿ella quiere que se excluya lo que está fuera de la norma?
– Al contrario, ella defiende que no tenemos por qué percibirnos obligatoriamente ni como hombres, ni como mujeres. Es decir, del mismo modo que construimos el género, también lo podemos desconstruir yendo más allá de sus limitaciones. 
– No es posible Merli, yo he nacido mujer y, sinceramente, no me veo como hombre. Y Oliver, por muy gay que sea, no deja de ser hombre, ¿no?.
– Lo que dice Butler es que el género no es un hecho natural y que no estamos obligados a identificarnos como hombres o mujeres. No es necesario encajar nuestra identidad en estas categorías. Como tampoco es necesario definir orientación sexual en función del esquema hétero/homo. 
Este es el modelo que les han enseñado desde pequeños. Un hombre es masculino, heterosexual y la mujer es femenina y también heterosexual, y su objetivo es reproducirse y mantenerse en la monogamia. Muy bien ¿Qué les he enseñado de la norma?
– A la mierda la norma
– Todo lo que se sale de la norma es incómodo para la sociedad. Si he hecho que rompan el papel no es porque esto no exista. Es porque este modelo, que supuestamente debemos seguir, no creemos que sea el único. Hay mujeres masculinas y homosexuales. O un hombre se puede sentir femenino y homosexual o bisexual, etcétera.. Basta ya de tragarnos estos patrones anticuados.
Sigmund Freud
– A ver chicos. El amor propio de los hombres ha sufrido tres grandes heridas a lo largo de su historia. Una, darse cuenta de que el hombre no es el centro del universo, dos descubrir que venimos del mono… Y tres, el gran reto de la psicología moderna, que el hombre no es el amo de si mismo. Con el psicoanálisis, Freud introduce un nuevo concepto clave en el pensamiento occidental: el inconsciente. Es decir, la constatación de que el Yo no es todo lo que hay, que hay algo más en nosotros que no se expresa en nuestro comportamiento consciente, pero que es capaz de producir efectos independientemente de nuestra voluntad. 
Es decir, hay una parte desconocida en nosotros que nos hace hacer cosas que no acostumbramos a hacer, nos hace pensar cosas que no querríamos pensar, nos hace sentir cosas que no sabemos bien por qué las sentimos. La tarea del psicoanálisis pone de manifiesto la existencia de este inconsciente. 
¿No les parece extraño que esta sociedad que prumueve tanto la búsqueda de la felicidad sea una fábrica de depresivos y neuróticos? ¿No es curioso que esta sociedad supuestamente de bienestar genere tantas enfermedades del alma? Gente ansiosa, angustiada, estresada, deprimida, niños hiperactivos, fatica crónica, alteraciones de la personalidad.. Todo el mundo está obsesionado por cuidarse físicamente. Todo el mundo quiere verse bien, ¿Y por dentro qué?
Yo les diría, menos gimnasio y más psicoanálisis!. 
A ver, una pregunta, ¿quién de ustedes es celoso? … No, claro, si lo son, no lo querrán confesarlo. Según Freud, sentimos celos cuando creemos que alguien nos puede robar el objeto de nuestra posesión. El celoso es esencialmente una persona posesiva que quiere disponer de su pareja como si fuera de su propiedad. Les recomiendo que lean esta tragedia griega: “Edipo Rey” de Sófocles.
– Yo la conozco, es terrible. Trata de un tipo que lo hace con su madre, pero antes había matado a su padre. Cuano lo descubre, se arranca los ojos!
– Marc, no lo podría haber resumido mejor. Bien, Freud utilizó este mito para explicar el Complejo de Edipo. Es decir, la predisposición que tienen los niños a idealizar a su madre. Según Freud, este complejo nos puede marcar a la hora de escoger pareja. De hecho, hay hombres que buscan inconscientemente una madre en su pareja. La atracción hacia otra persona puede venir dada por carencias y deseos y otros apectos escondidos que conforman nuestro yo. 
– A mi esto del inconsciente no me gusta. Es como si dentro de la cabeza tuviéramos una parte oscura. 
– Si, Pol. Pero todos tenemos esa parte desconocida, por eso tiene sentido el psicoanálisis. Para conocer aspectos de nosotros mismos que no nos gustan y que no queremos admitir. Todos descubrimos muchas cosas de nosotros mismos, Pol, si analizáramos nuestras relaciones. 
Bien, Freud trató muchos otros temas, como la sexualidad, los sueños y la muerte también. Cuando hay un sentimiento de pérdida de un ser querido, Freud habla de un camino, de un proceso, en el que la persona tiene que trabajar el duelo. La única manera de afrontar aquella pérdida es admitir que es irreparable. Bien, les recomiendo la película Freud, de John Huston, protagonizada por Montgomery Cliff. Búsquenla, vale la pena. 
¿Qué hay en este mundo que exista? “Y yo, al menos, no soy algo? Pero me he convencido que no había nada en el mundo: ni cielo, ni tierra, ni espíritus, ni cuerpos. No estoy, entonces, convencido de que yo tampoco existo? Es así, si estoy convencido de algo o si solo pienso algo, entonces soy, indudablemente”. 
René Descartes, a diferncia de otros pensadores, no empieza estableciendo verdades sobre cómo es el mundo, y qué es el ser humano, y qué es el alma. Él se pregunta de qué manera se puede llegar a una verdad de la cual estemos plenamente seguros. ¿Qué certeza tenemos de las cosas? ¿Qué certeza podemos tener de las cosas? Puedo dudar de que me llamo Merlí, de que ustedes son mis alumnos y son los peripatéticos y de que ahora mismo nos encontramos en este salón dando clase. 
– Merlí, estamos en el recreo, es que no se ha dado cuenta.
-Si puedo dudar de todo entonces de la única cosa que puedo estar seguro es de mi duda. Si dudo, es decir, si pienso, entonces existo. Cogito ergo sum. Esta conciencia nace con la certeza de esta duda. 
– ¿O sea que sólo sabemos eso? ¿Que existimos? 
– No, lo que Descartes nos dice es que el hecho de pensar es un atributo inseparable de nuestra existencia. Somos una cosa que piensa. La res cogitans. Todo aquello externo a esta sustancia pensante, Descartes lo define como la res extensa. Por un lado, tendríamos el Yo que piensa, nuestra alma, y, de la otra, el mundo de la materia, donde encontraríamos la realidad de nuestro propio cuerpo. 
Friedrich Engels
En la historia de la humanidad, hay dos grandes negocios: el negocio de hacer dinero y el de hacer el amor. ¿Les ha gustado? Otra frase de Engels: “La familia es un instrumento del aparato ideológico del Estado”. 
¿Qué tal esta? Lo interesante de su tesis sobre la familia es que en el siglo xix el matrimonio no está basado en el amor, sino en el establecimiento de una relación de propiedad. Engels criticaba el modelo de matrimonio burgués, en el que la mujer se comprometía a garantizar la perpetuación de la saga familiar. 
Él no estaba de acuerdo en que una mujer no tuviera otra función que la de parir a los hijos que heredarían el dinero del padre. 
Según Engels, la pareja contiene una relación de propiedad. El matrimonio no deja de ser un contrato que garantiza que sólo tu disfrutarás de tu pareja. 
– No encuentro tan raro que si tienes pareja, la quieras sólo para ti. 
– Bueno, pero Engels habla sobre todo del matrimonio tradicional, que tan sólo exigía fidelidad y respeto mutio en la pareja. Sin tener en cuent el amor como cosa necesaria. 
– Pero ahora es diferente. Quiero decir, hay amor. 
– No, a ver. Quizás, el matrimonio de ahora está basado en el amor, pero, aún siendo así, una persona se puede sentir obligada a amar al otro, como por contrato, no? 
– Muy bien visto, Monica. Y aquí entra la gran duda de muchas parejas: Sigue enamorado o enamorada de mi? 
– No hay ningún estado que no necesite a la institución económica de la familia  para su buen funcionamiento. Engels invocaba un sujeto revolucionario que se liberara de lso vínculos de la propiedad privada y que fuera suficientemente valiente para huir de la familia. 
Hoy en día, el discurso de Engels resulta subversivo. Entre otras razones, porque los jóvenes tardan mucho tiempo en abandonar el nido familiar. Pero siempre hay excepciones, está claro. Nos han hecho creer que el amor de verdad tiene que durar y que lo debemos realizar formando una familia. Y, mientras tanto, toda una industria se organiza alrededor de esta idea: las inmobiliarias, las hipotecas con los bancos…Consumo y familia. El estado sin familia se va a la mierda. Pero atención, hay muchos modelos diferentes de familia. Y, si al Vaticano no le gusta, que se aguante.  
Zizek
Según el filósofo esloveno Slavoj Zizek, tendemos a pensar que la mierda desaparece.
La tiramos a la basura y se acabó. Tiramos de la cadena y adiós. Pero todos sabemos que la mierda se traslada hacia otros lugares. De alguna manera forma parte del planeta.
Zizek nos dice que si amamos el mundo en el que vivimos, lo tenemos que amar igualmente con toda su mierda. Y cuando nos enamoramos de alguien, ¿por qué nos fijamos sólo en sus virtudes? El amor de verdad, para Zizek, es al contrario, es reconocer la imperfección. Aceptar la persona con todos sus defectos.
El problema es que nos da miedo caer enamorados. Para enamorarnos buscamos una persona que tenga unas características muy concretas, ¿no? A la carta: que piense como yo, que le gusten las mismas cosas que a mí, que tenga el mismo sentido del humor… No queremos asumir riesgos.
Cuando idealizamos el amor, ponemos en el otro todo aquello que queremos ver.
Zizek nos dice que, de hecho, no nos enamoramos de las personas, sino de la imagen demasiado perfecta que nos hacemos. También nos gusta soñar en un mundo sin basura, pero chicos, la mierda va y viene. Entra y sale cada día. Con la persona de quien estamos enamorados pasa lo mismo: nunca encaja con la imagen que nos habíamos hecho de ella.
Amar de verdad, es una apuesta arriesgada, porque el amor de verdad, según Zizek, no idealiza el otro. Se trata de amar también la imperfección.
Zizek también dice que vivimos en una época donde triunfan productos como el café sin cafeina, la cerveza sin alcohol, la mantequilla sin grasa. Es cómo si la realidad se hubiera desnaturalizado. Según él, nuestra sociedad se ha vuelto políticamente correcta. Hoy en día, hay un exceso de “tacto”. Tenemos que decir las cosas con tacto, tener un tono conciliador para que no se ofenda nadie. La cuestión es no cagarla, no ser desagradables, mantenernos tan puros y educados como sea posible. Por eso Zizek confía en el amor, porque el amor es una de las pocas cosas que nos puede sacudir y hacernos volver a la realidad. Sabemos que hay cosas que no podemos decir, sentimientos que no queremos herir… pero no podemos actuar siempre como si fuéramos unas almas puras. Amar es aceptar la imperfección, y, si hay que decirle a la pareja, o a un amigo, o a tu madre o padre lo que piensas, aunque le puede molestar, se lo dices, porque esto te conecta con la realidad. La realidad está llena de verdades incómodas, de contradicciones, e incluso de mala leche. Les suena aquello de que te lo digo porque te quiero? es eso. 
Entre padres e hijos, entre amigos, parejas y matrimonios, puede haber crueldad. El amor puede llegar a ser cruel. 
– Queridos peripatéticos, les contaré un cuento. Un maestro sabio y su discípulo andaban por un bosque y vieron una casa de madera. Era una casa de aspecto muy miserable, decadente, y vivía una familia muy pobre. Andaban descalzos y vestían con ropa sucia y gastada. El maestro le preguntó al padre de la familia cómo hacían para sobrevivir en aquellas condiciones. Y el hombre le dijo: “Nosotros tenemos una vaquita. Una vaquita que nos da leche. Y con el poco dinero que ganamos con esta leche sobrevivimos.
Cuando el maestro y su discípulo se fueron, el sabio le ordenó a su discípulo: -Mata a la vaca. El alumno, sin saber si hacía bien, fue a buscar a la vaquita, y la tiró por el precipicio. Unos años después, el joven discípulo regresó a casa para pedir perdón a la familia. Y vio que aquella casa ya no era una choza. Estaba hecha de ladrillos. La familia vestía ropa de buena calidad y el jardín estaba cuidado con muchas plantas y flores. Y el padre de la familia le explicó:
-Nosotros teníamos una vaquita que se cayó a un precipicio. Como vivíamos de ella, nos vimos en la necesidad de hacer otras cosas. Y despacio fuimos despertando. Y fuimos descubriendo habilidades que no sabíamos que teníamos. Gracias a esto, ahora vivimos más cómodamente que antes.  
La palabra china “Tao” significa “vía”, “camino”. El taoísmo es una filosofía de vida basada en el libro Tao Té King. “El libro del camino y la virtud”, que la tradición atribuye al pensador chino Lao-Tsé. 
Para el taoísmo, el mundo no es una cosa separada de nosotros que tenemosq ue dominar, o controlar, o someter. No. Lao-Tsé dice: “No hay que abandonar mi casa para conocer todo el universo”. Para el taoísmo, el arte de vivir se assemeja más a la navegación que a la guerra. Por ejemplo, hay que conocer los vientos, las mareas, las corrientes marinas. Seguir el Tao consiste en confiar en el curso de la naturaleza y del unvierso. El taoísmo parte de esta premisa básica: “Si no puedes confiar en el universo, no puedes confiar en ti mismo”. 
Lao-Tsé diceq ue hay que tomar riesgos. Esto es importante: “si no se toman riesgos, no hay libertad”. Pero atención, esta no es una libertad de elección
entre dos o más opciones. No. Se trata de una libertad que implica una apuesta. Para el taoísmo, una elección verdaderamente libre es la que pone en juego nuestra propia existencia. En el fondo, todos tenemos una vaquita que nos proporciona algo básico, algo como un refugio, que nos hace convivir con la rutina, que nos hace dependientes. Cada uno tiene su vaquita. Para unos, la vaquita es el trabajo, para otros es la pareja, para otros es la familia, y para otros es el lugar donde viven. No, Bruno?. 
Atención a este concepto: Wu-Wei. El Wu Wei es el estilo de vida de los que siguen la corriente del Tao. Es la actitud de hacer este camino con la menor resistencia posible. Esto es importante, la fuerza de la voluntad no es aquello que nos puede ayudar a romper nuestra zona de confort. Recuerdan el cuento de la vaca? Para romper con el apalancamiento y la comodidad que nos ofrece la zona de confort, es necesario un acto genuinamente libre: aceptar las cosas tal como nos pueden venir, no resistirse al camino del Tao.
– Pero Merlí, una cosa. Todo este tema espiritual oriental gusta mucho, pero cómo se lo explicas a un padre de familia que cobra 500 euros al mes? 
– Muy buena reflexión Tania. Ese hombre que cobra una miseria te diría: Tao, de qué me estas hablando? Se le haría dificil entender esta lección. Es el problema de explicar esta espiritualidad oriental en Occidente. Creemos que lo entendemos e, incluso, nos tomamos sus lecciones como si fueran un manual de autoayuda. Pero el taoísmo no tiene nada que ver con esto. El taoísmo te recuerda que ahora mismo puedes decirle “basta” a la pareja que ya no amas, al trabajo que odias, a todos aquellos que quieren dirigir tu vida, a todos aquellos miedos que nos han inculcado desde niños, porque la vida es Tao, es el camino que estamos haciendo mientras reflexionamos. 
Boecio
Boecio era un filósofo romano quien, desde la prisión, sabiendo que estaba condenado a muerte, escribió un libro que se llamaba “La consolación de la filosofía”. Boecio era cónsul de Roma y de repente tuvo mucho mala suerte. Fue condenado a muerte injustamente. Y desde la prisión, estuvo pensando para comprender cómo funciona la rueda de la fortuna. 
Él decía “Si quieres ser feliz, no bases tu felicidad en unos fundamentos tan frágiles como los de la suerte”. Es un problema cuando pensas que la buena suerte dura para siempre. 
http://www.descontracturadosradio.com.ar/2018/04/01/inaki-mur-me-encantaria-ir-a-la-argentina-y-trabajar-en-algun-proyecto/ 
 
Luis Pelaez
Periodista, estudiante de sociología, CM y diseñador web. Fanático de Green Lantern, prefiero Dc sobre Marvel. Hincha de Vélez, casi juego con Del Potro @fortinducto
https://elpastoesparalasvacas.wordpress.com/