Domingo, junio 24, 2018
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Las Clases de Merlí – Parte 1

Como no sabemos soltar y como seguro a vos también te cuesta hacerlo, te dejamos la primera parte del especial dedicado a las clases de nuestro profesor de filosofía favorito: Merlí. Desde los Peripatéticos hasta Guy Debord. Que lo disfruten

Los peripatéticos
Parece que el sistema educativo se olvidó las preguntas: Quiénes somos, de dónde venimos, adónde vamos. Ahora solo importa qué empresa abrimos, cuánto gastamos.
La filosofía sirve para reflexionar, reflexionar sobre la vida, sobre el ser humano. Y para cuestionarse las cosas. A lo mejor por eso quieren que la eliminen. La encuentran peligrosa. La filosofía y el poder tienen una tensión sexual sin resolver.

¿Qué es la filosofía? Ni idea, no?
La filosofía no es solo un conjunto de preguntas profundas y absolutas verdades. La filosofía es poner patas arriba todo lo que damos por sabido. En contra de lo que piensa mucha gente, los adolescentes no son tontos. Lo que pasa es que están dormidos. No levantan el culo de la silla a menos que les saquen el celular. Preparados para asumir las contradicciones y las dudas que plantea la vida.
Hace más de dos mil años, hubo unos estudiantes de filosofía que se llamaban los peripatéticos. Eran estudiantes de la escuela aristotélica. Se lo conocían así porque filosofaban mientras caminaban. Los peripatéticos deambulaban mientras reflexionaban.

Platón
Platón quería llegar al conocimiento verdadero, a la esencia de las cosas. Se dice que una vez definió esencialmente al hombre: “Animal bípedo sin plumas”. Pero tuvo que cambiar la definición porque Diógenes le arrancó las plumas a una gallina. ¿Saben de dónde viene la expresión “amor platónico”?
Algunos dicen que se refiere al amor imposible, pero es una mala interpretación del concepto de amor que tenía Platón. Para él, el amor es ese impulso que lleva hasta el conocimiento de la idea de Belleza. Una cosa es el mundo sensible y otra muy distinta es el mundo de las ideas.

Maquiavelo
¿Cómo llegaron los ricos y los poderosos a estar donde estan? ¿Son más inteligentes? ¿Más lindos? No, nada de eso. Maquiavelo diría simplemente que son más malvados. Si quieres tener éxito en la vida, pues pisa a los demás. Conseguirás el éxito de manera poco honrosa, pero no pasa nada mientras llegues adonde quieres.

En el Príncipe Maquiavelo considera que el poder del Estado está por encima de todo. Hasta el punto que en una situación límite el gobierno puede recurrir de manera legítima a la crueldad y al engaño. ¿Qué piensan? Mónica..
– No sé, es fuerte que un estado pase por encima de sus leyes para defenderse. Además, ¿Por qué tiene que disponer de nuestra vida sin limitaciones?

Aristóteles
Por lo tanto, el hombre es un ser social, según Aristóteles. Según él, sin amigos no se puede alcanzar la eudemonía. En griego significa felicidad, buscar la felicidad era la finalidad de la vida. Hoy la convertimos en una obsesión enfermiza. Creemos que es un derecho que tenemos y no una aspiración. Eso conlleva frustraciones. Algunos se consuelan diciendo que la felicidad está en las pequeñas cosas. Está muy de moda decir eso del olor del café por la mañana y los pájaros que cantan. Una mierda! Eso no es la felicidad!
Para Aristóteles, la felicidad no es un estado, es una actividad. Solo es al final de la vida cuando se puede decir si fuiste feliz o no. ¿Quieren ser felices? Aristóteles dice que tienen que trabajar por eso.
-Merlí, pero ¿esa no es una idea contradictoria? ¿Tenemos que trabajar la felicidad? Es que el trabajo es una puta esclavitud, sólo hay que ver la gente subiendo al metro cada día. Tienen unas caras…¿Se puede ser feliz trabajando?
La justicia es un término medio entre dos extremos. Cada extremo es la injusticia. Tan injusto es que cometas una injusticia con alguien como permitir que alguien cometa una injusticia contigo. En el medio, está la justicia. Y, sin la justicia, no hay eudemonía.

Sócrates
¿Les parece bien lo que sus padres les inculcaron pensando que es lo mejor para ustedes? ¡No dejen que nadie les imponga su manera de pensar!
Son mayores como para pensar por si mismos.
Sócrates fue condenado a muerte, acusado de corromper a los jóvenes y de poner en duda la existencia de los dioses. Cuando él lo único que hacía era cuestionar las ideas que le querían inculcar. Hace más de 2.000 años que el poder nos dice lo que tenemos que hacer y pensar. Nos quieren sumisos y silenciosos. ¡pues que se vayan a la mierda!

Recuerden que fue acusado de meter ideas en la cabeza a los jóvenes, cuando él en realidad, lo único que hacía era pedirles que dudaran. Yo les pido lo mismo, sean desconfiados.
-¿Y si desconfiamos de tí?
-Muy bien, perfecto. Ningún problema. Desconfíen de mi, pero les costará.
Cuando le dijeron a Sócrates que era el más sabio de los atenienses también desconfió. Entonces les preguntó a otros sabios en qué consistía el saber. Y vio que no tenían ni idea. ¿Y qué hizo Sócrates? Pues dedujo que él, como mínimo, sabía que no sabía nada. Sólo se que no se nada, pero al menos se algo ¿Lo entienden?
Atenas mató a Sócrates porque era un pesado que no paraba de hacer preguntas irritantes. No es extraño que Platón, que era uno de sus discípulos, desconfiara de la democracia, que, como saben, la inventaron los griegos.
¿Qué sistema usaba Sócrates para que la gente se enterara de que no sabían nada? La Mayéutica.

Schopenhauer
Según Schopenhuer el hombre es una criatura asquerosa. Desear la inmortalidad del hombre es desear la perpetuación de un gran error. ¿Cómo es posible que el hombre sea corrupto, torturador, asesino, que organice guerras, genocidios..?
– Estamos llenos de Hijos de Putas
– ¿Y por qué?
– Ni idea
– Porque la inteligencia nos da la capacidad de hacer daño. Según Schopenhauer, los animales no son crueles entre si, pero el hombre sí, porque hay que ser inteligente para hacer daño. Él decía que lo único que existe en el mundo son los deseos. Por ejemplo, deseamos a una persona o una cosa y cuando la tenemos nos cansamos y queremos otra. ¿Por qué pasa eso? ¿A qué consecuencias nos lleva que nuestros deseos no lleguen a satisfacerse nunca? ‘ Alguien lo sabe?
– ¿Frustración? ¿Sufriento?
– Schopenhauer consideraba que la vida es esencialmente sufrimiento. Qué buena onda, ¿no?. ¿Y qué desean ustedes, pequeñas criaturas asquerosas?

Para Schopenhauer, la única manera de combatir el deseo era optar por la nada. La nada es el vacío, la ausencia de deseo. Para él, era la única vía para luchar contra el sufrimiento. ¿Entienden? Creía que para lograr la felicidad total, se debía renunciar a todo tipo de deseo. Schopenhauer creía que para evitar el sufrimiento, había que renunciar a los deseos. ¿Pero cómo podemos hacerlo?
Siempre deseamos algo. Queridos bípedos, deben procurar que no se les contagie el pesimismo de Schopenhauer. Pero les lanzo una pregunta al aire: ¿Por qué siempre que conseguimos lo que deseamos pasamos a desear otra cosa?
– ¿Y si no tienes deseos?
– Schopenhauer decía que era la única salida al sufrimiento.
– Pero si no tienes ningún deseo también sufres, ¿no? Debes sentirte apartado. Ves que todo el mundo sonríe y sabe lo que quiere. ¿Y si no sabes lo que quieres? ¿Qué pasa si te despiertas y no quieres levantarte? Hay gente a la que le pasa. Entonces, ¿Qué?
– A los que les pasa eso, les iría bien reencontrarse con el maestro de los peripatéticos: Aristóteles, que decía que la esperanza es el sueño de los despiertos.

Michel Foucault
El filósofo Michel Foucault hablaba del concepto de normalidad. Podríamos decir que normal es lo que hay que hacer. El comportamiento que una sociedad considera como propio. Pero lo que aquí es normal puede que no lo sea en otro país. O lo que ahora encontramos normal no lo fuera hace diez años, o no lo sea dentro de un año.
Foucault era homosexual.Y en su época la homosexualidad se consideraba.. anormal. La exclusión social que sufrió le hizo poner todo su talento al servicio de una demostración que es más actual que nunca: la confusión entre lo que es normal y lo que es correcto. Porque, ¿quién pone los límites de la normalidad?
O sea, entre la normalidad y la anormalidad. Porque, no se, ¿les parece muy normal lo que están haciendo con la Sagrada Familia, por ejemplo? Algunos dicen que si, pero para mi es una porquería.

Según Foucault, la normalidad implica una relación de poder. El poder clasifica, ordena, controla. Decide lo que es correcto en cada momento. El que se sale de esa corrección, resulta extraño. Ustedes que desean sentirse del grupo de los normales, que no quieren sentirse diferentes, ¿Por qué tienen una buena relación conmigo?
Porque yo no soy lo que podríamos llamar un profesor muy normal. Más bien soy diferente, ¿No? Por eso me meto en problemas, ¿No, Joan?
-Eres raro Merli.
La idea de que lo que hacemos tiene que ser aceptado por los demás, provoca que muchgas personas escondan facetas suyas.

Guy Debord
Heráclito siempre decía que había que esperar lo inesperado. El problema con la ciencia es que ya sabe lo que espera, tiene la respuesta antes de la pregunta.

Hoy vamos a hablar de Guy Debord, según él, el nuestro es un modelo de sociedad que convirtió la vida de la gente en un espectáculo. Para este pensador, que no conocía las redes sociales, vivimoes en una especie de pantalla global donde todo el mundo quiere ser visible a cualqueir precio. Dicho de otra manera: si no te muestras, no existes.
Por tanto, solo cuenta lo que proyectamos de nosotros mismos en una imagen. ¿Qué opinan? ¿Creen que si no subimos imágenes nuestras a la red no existimos?
– Todos subimos fotos en Facebook.
– Yo no, antes de tener un perfil en Facebook, prefiero que me cafue un perro encima. A mi no me gusta, yo no quiero compartir mi vida con tanta gente. ¿Qué demonios es eso? ¡Es mucho narcisismo! Todos subiendo fotos. “Miren qué vacaciones pasé, miren qué hijo más lindo tengo”. ¿Y a mí que me importa? ¿De verdad que no tienen nada más que hacer que fotografiar su vida y enseñársela a todos? ¿De qué sirve que todos estemos permanentemente informados de todo lo que hacemos? ¿Qué demonios es eso? ¿Dónde está nuestra privacidad? ¿Por qué tenemos que enseñar nuestras intimidades, como si fueramos monos de feria sacando el pene ante el público?
-Eso es verdad, hay gente que hace foto hasta de plato de lo que está comiendo
-Si, claro. Por no hablar de los que van a un concierto y, en vez de verlo, lo graban. Dejen de mirar la vida a través de una cámara y disfrutenla con los ojos y todos los demás sentidos. ¡Demonios, cómo echo de menos los teléfonos fijos! ¡Maldición!

Según Guy Debord, el hombre se convierte en espectador de sí mismo cuando se ve reflejado en cualquier pantalla. Pero también se convierte en un ser pasivo, incapaz de tomar decisiones, incapaz de vivir su propia vida. En lugar de vivir las cosas, consumimos ilusiones de las cosas. En vez de salir con una chica e intentar que les haga un striptease, prefieren verla en un video que se difundió sin su consentimiento.

Perdón por la versión del Trailer, pero es la que encontramos.

Luis Pelaez
Periodista, estudiante de sociología, CM y diseñador web. Fanático de Green Lantern, prefiero Dc sobre Marvel. Hincha de Vélez, casi juego con Del Potro @fortinducto
https://elpastoesparalasvacas.wordpress.com/